Ésta es una receta que me llamó mucho la atención cuando la vi en el blog Mis recetas favoritas, de la mano de Hilmar.
No hace mucho que encontré su blog, pero me alegro de haberlo hecho, porque en él hay cada receta... para chuparse los dedos!!
Lo cierto es que estas caracolas tienen un sabor muy muy bueno, ese panecito recién hecho, con el sabor de la cebolleta que se ha pochado dentro del propio pan... Ñam!
Ingredientes:
Para la masa necesitamos:
200 g harina de trigo
100 g harina de repostería
170 g agua templada
¼ cucharadita de levadura seca instantánea
½ cucharada de azúcar
Sal
Para el relleno:
150 g cebolleta picado finito
Aceite de sésamo o ajonjolí al gusto (Yo no le pude poner porque no tenía, le puse aceite de oliva y unas semillas de sésamo blanco, como se podía poner también según la receta!)
Pimienta blanca al gusto
Sal al gusto
200 g harina de trigo
100 g harina de repostería
170 g agua templada
¼ cucharadita de levadura seca instantánea
½ cucharada de azúcar
Sal
Para el relleno:
150 g cebolleta picado finito
Aceite de sésamo o ajonjolí al gusto (Yo no le pude poner porque no tenía, le puse aceite de oliva y unas semillas de sésamo blanco, como se podía poner también según la receta!)
Pimienta blanca al gusto
Sal al gusto
Preparación:
Primero maceramos el relleno de las cebolletas: lo cortamos fino, le ponemos el aceite, la pimienta blanca, las semillas de sésamo y la sal, lo tapamos con papel film y lo dejamos reservar para que se mezclen los ingredientes.
Para preparar la masa: Si tenemos panificadora introducimos los ingredientes (agua, harinas, azúcar, sal y levadura por último) y usamos el programa de amasado. Si no tenemos panificadora, toca amasar a mano, añadiendo el agua poco a poco, contando que la masa no tiene que quedar pegajosa, pero sí un poco elástica.
Dejamos reposar tapado una hora o hasta que doble su tamaño.
Pasado el tiempo, en una superficie enharinada, cogemos una porción de masa y la estiramos amasando en forma de rectángulo largo.
Colocamos en el centro parte de la mezcla de la cebolleta, y unimos por la parte superior, cubriendo el relleno.
Enrollamos en forma de caracol sellando los bordes bien para que no se abra al cocinar.
Dejamos reposar unos 20 minutos.
Preparamos una sartén a fuego fuerte, le ponemos una cucharadita de aceite, y bajamos el fuego.
Colocamos las caracolas y bajamos el fuego dejándolo al mínimo, dejando que se cocinen las caracolas, con poco aceite sobretodo, ya que no queremos freírlos, sólo que se haga correctamente la masa.

Colocamos las caracolas y bajamos el fuego dejándolo al mínimo, dejando que se cocinen las caracolas, con poco aceite sobretodo, ya que no queremos freírlos, sólo que se haga correctamente la masa.
En mi caso, creo que le faltó un puntito más de cocción, pero tenía demasiadas ganas de probarlo jajaja ;)





